Colonia,
situada al sudoeste del país y a 180 kilómetros de Montevideo es uno de
los lugares turísticos recomendados, llamada por los antiguos navegantes
"La perla azul de los mares del Sur". Fue fundada en enero de 1680 por
Manuel de Lobo entonces capitán general de Río de Janeiro, en tierras que,
a la sazón pertenecían al reino de España. A su puerto principal, llegan
diariamente varias frecuencias de Fast-Ferry procedentes de la vecina
ciudad de Buenos Aires.
Su principal atractivo
es "La Colonia del Sacramento" declarada por la UNESCO en 1991,
"Patrimonio de la Humanidad". Su puerta principal se inauguró durante el
periodo del gobernador portugués Vasconcellos impulsor de la construcción
de la ciudad, con su puente levadizo era la única puerta de acceso a la
ciudad de Colonia.
El faro, centinela que
ilumina el horizonte del Plata desde 1857 está apoyado sobre las ruinas
del Convento de San Francisco que data del siglo XVII, sus anchos y
elevados muros aún se mantienen en pié, más adelante, se encuentra la
capilla de la Concepción cuyos cimientos se encuentran actualmente
descubiertos, en 1857 se le agregó la torre del actual faro.
Plaza de Toros del
Real
de San Carlos; de estilo morisco fue inaugurada en 1910, la obra fue
llevada a cabo por el naviero argentino Nicolás Mihanovich y concebida
como un complejo turístico del que forma parte un edificio que hoy alberga
un instituto dependiente de la Universidad de Valencia.
El reconocimiento de la
UNESCO que le valió el título al barrio histórico de La Colonia del
Sacramento de, "Patrimonio Cultural de la Humanidad" no hace más que
reconocer que ésta verdadera joya del pasado colonial es en verdad digna
de ser visitada. Recostada sobre el Río de la Plata, la ciudad aún
conserva su antiguas muralla, su puente levadizo, sus calles empedradas y
muchas construcciones del siglo XVII hoy convertidas en museos.
Colonia posee muy buena
hotelería y restaurantes de primer nivel en sintonía con la estética del
lugar. La noche se vuelve magia pura al caminar por el casco antiguo a la
luz de los viejos faroles.